jueves, 21 de julio de 2011

Consecuencias

Las conexiones nerviosas de cada centímetro  de mi cuerpo  reaccionan a los estímulos que “agentes externos” imparten con sus acciones… El día en el que los músculos de mi rostro hicieron su ademan para irradiar una expresión de alegría, fue el mismo día en el que mis pupilas sin explicación alguna se dilataron hasta llegar a su punto máximo para constatar que era real lo que se visualizaba a unos escalones de distancia… ¿Sólo unos metros, y un instante de orgullo determinaban si el contacto existiría?

Efectivamente: Ni los metros, ni el orgullo amurallaron los segundos de felicidad eterna que por varios días se prolonga como una perpetuidad en ese paraíso tan deseado por dos seres del planeta… Éste es el tiempo “no tiempo”, el que se pierde por  horarios necesitados, el que por instinto debería ligarse a nosotros como siameses de por vida en un órgano vital…

Nuestro tiempo, ¿nuestro tiempo?, ¡NUESTRO TIEMPO!, el que no tiene fin, el que sin preverlo simplemente nos encuentra y nos atrapa y lo acogemos sin resistencia alguna…
¡NUESTRO TIEMPO HDMS!  

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