domingo, 4 de diciembre de 2011

HOY


Como cualquier día se encontraba lidiando con  las pocas responsabilidades que a su vida enlistan en el tiempo, por su mente sólo una idea consumía cada espacio que se necesita para vivir y sin embargo esa idea era el factor nocivo de su existencia; siempre intentaba de alguna manera desprenderse por completo del poderoso polo opuesto que le atraía hasta encarnarse en sus arterias obteniendo resultados muy lejanos a los esperados porque entre más lo intentaba más se apoderaba de su humanidad. Hasta dónde llegaría para evitar ser aplastado por esa fuerza que en ocasiones le era difícil entender, que en espacios de tiempo lo llevaba al éxtasis de la plenitud y en momentos lo lanzaba al abismo del desconocimiento…

viernes, 9 de septiembre de 2011

¡VIENTO!

Tú te pareces al viento que a veces despeina mis pelos más tiesos 
Y te conviertes en mar sin orilla sin olas de espuma y arena de arcilla;
Tú te pareces al cielo, azul cada día de sol con sombrero 
Y te conviertes de pronto en tormenta que arrastra al deseo y no te das cuenta 
Tú no me quieres tanto, tu cambias, cuando quieres, 
No me preguntes cuándo pero mi amor se muere 
Cómo me duelen las madrugadas 
Cómo me duelen la madrugadas cuando estás cerca y algo cambia.

jueves, 21 de julio de 2011

Consecuencias

Las conexiones nerviosas de cada centímetro  de mi cuerpo  reaccionan a los estímulos que “agentes externos” imparten con sus acciones… El día en el que los músculos de mi rostro hicieron su ademan para irradiar una expresión de alegría, fue el mismo día en el que mis pupilas sin explicación alguna se dilataron hasta llegar a su punto máximo para constatar que era real lo que se visualizaba a unos escalones de distancia… ¿Sólo unos metros, y un instante de orgullo determinaban si el contacto existiría?

Efectivamente: Ni los metros, ni el orgullo amurallaron los segundos de felicidad eterna que por varios días se prolonga como una perpetuidad en ese paraíso tan deseado por dos seres del planeta… Éste es el tiempo “no tiempo”, el que se pierde por  horarios necesitados, el que por instinto debería ligarse a nosotros como siameses de por vida en un órgano vital…

Nuestro tiempo, ¿nuestro tiempo?, ¡NUESTRO TIEMPO!, el que no tiene fin, el que sin preverlo simplemente nos encuentra y nos atrapa y lo acogemos sin resistencia alguna…
¡NUESTRO TIEMPO HDMS!  

miércoles, 25 de mayo de 2011

Quince días

Quince días en los que ha sufrido un cambio radical… quince días  tratando de entender a un ser extraño que en algún momento del tiempo se comportaba como lo más preciado en mis días… quince días en los que parece ser ella, sin embargo, su mirada no lo confirma…
¿Su mirada?
Claro, es esa forma en la que sus ojos miran extraviados y con repudio… ese destello complicado de describir en el que sientes que no haces parte de su campo visual… sólo estas allí en medio de su recorrido…
Al final, la única manera de hacerte entender el porqué de la indiferencia que caracterizan sus ojos en este instante es utilizando el repelente agresivo que destroza todo a su paso… 

Una y otra vez


El insomnio que carcome mi cerebro en los minutos en que las neuronas deberían descansar es producido por una forma de ser viviente que controla cada rincón de mis días… el ser inanimado de la sociedad que he llegado a ser sólo funciona como un “piloto automático” que vaga por el sendero de las labores diarias, cumpliendo con lo necesario para pertenecer al mundo.
Tiempo, tiempo, más tiempo… eso es lo que se pide en momentos en los que necesitas zafarte de lo que no te sirve y te afecta; pero, cómo hacerlo con algo que ya es parte de tu respiración, cómo hacerlo con algo que se encuentra indeleble en tu mente desde el mismos momento en que tu conciencia pasa de ese estado de ilusión soñadora a la “realidad absoluta” (tu ausencia). Y es que navegar en un desierto de distracciones no es suficiente para evitar encontrarme en la distancia con ese fenómeno que sufre quien muere de sed en ese clima hostil y a quien la mente engaña ( de pronto me acerco a esa imagen que de inmediato hace que el fluido rojo que corre por mi cuerpo aumente su presión hasta el punto de expandir los conductos, mis pupilas se dilatan, mi pecho quiere estallar; disminuye la distancia entre lo que veo y mi presencia y empiezo a sentir cómo mis poros se ponen alerta para recibir esa esencia de mujer que me enloquece; a pocos metros visualizo ese toque de piel morena brillante que me envuelve, veo esos labios rojos y suaves que no han parado de obsesionarme. A centímetros de distancia intento tocarte de la manera más delicada posible y… ¡NOOOO!… ¡UN DESILUCIONANTE ESPEJISMO!) …